LOS CABOS, México.- La Argentina seguirá perteneciendo al Grupo de los 20 (G-20), pese a sus incumplimientos y transgresiones a nivel internacional, aunque si el bloque se creara hoy, difícilmente sería invitada a formar parte.

Esa fue la conclusión a la que arribaron, en diálogo con la agencia de noticias DyN, los expertos en asuntos internacionales Emilio Cárdenas, ex embajador argentino ante las Naciones Unidas, y Mariano Turzi, profesor en la Universidad Torcuato Di Tella y coordinador en esa Casa del Programa de Estudios de Asia - Pacífico.

Por su parte, el especialista en Relaciones Internacionales Jorge Castro, se mostró más contemporizador, al señalar que cuestiones relevantes de política internacional, como la crisis en la zona euro, harán que las eventuales críticas a la Argentina queden en segundo plano.

De cara a la reunión del G-20 que comenzará mañana en Los Cabos, México, con la presencia de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y los líderes de las principales potencias económicas y naciones emergentes, los tres especialistas fueron consultados sobre por qué la Argentina pertenece al bloque, si merece seguir integrándolo, y si puede ser amonestada por episodios como el de YPF, las trabas al comercio, la negativa a cumplir con las auditorías del Fondo Monterio Internacional (FMI) y la falta de acuerdo con el Club de París.

Cárdenas resaltó: "si bien la Argentina va a seguir siendo parte del G-20, ya que su salida debería aprobarse por consenso de todos sus miembros, algo improbable, hace méritos para no merecer integrarlo".

"Por ejemplo, pese al compromiso adoptado en el seno del G-20 de no tomar medidas proteccionistas, la Argentina es el país de Occidente que más medidas adoptó en ese sentido. A ello se agrega su conducta incumplidora, no sólo en el CIADI-Banco Mundial, sino también, y esto es más grave, en el Mercosur, cuyo órgano decisorio dijo que su actitud 'causa daño institucional' al bloque", enumeró el ex embajador.

Luego de recordar que el país fue invitado a formar parte del G-20 a finales de la década del 90, porque entonces los números le daban la posibilidad de ser miembro, advirtió: "si esos números se hicieran hoy, difícilmente la Argentina podría ser un integrante del bloque".

Sobre la posibilidad de que sea amonestada durante el cónclave, Cárdenas mencionó: "es posible que reciba críticas, y si las recibe, serán duras, especialmente de parte de la Unión Europea. Si bien no creo que esos comentarios se plasmen en un documento final que mencione a la Argentina, sí podría haber palabras que, inequívocamente, aludan a la conducta transgresora del país".

Un grupo ampliado
Según Turzi, si bien existe la posibilidad de que la Argentina sea amonestada en Los Cabos, la probabilidad de que ello ocurra es baja, porque se debe adoptar por consenso de todos sus integrantes.

"La Argentina fue elegida para integrar el G-20 porque al momento de su creación era una de las 20 economías más grandes, aunque hoy, por su tamaño económico - para el FMI es la economía número 21 - no podría ingresar. A la vez, hay otros países de la región, como Chile y Colombia, a los que les encantaría ingresar y cosechan más méritos", opinó.

Y consideró que ante esos deseos, es dable pensar entonces no tanto en la salida de la Argentina, que muchos verían con agrado, sino en la ampliación del bloque a un G-25. "Actualmente, no sé si la Argentina 'merece' seguir siendo parte del G-20, pero sí sé que vale la pena integrarlo, porque es un espacio para la interacción no sólo con los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que son los principales emergentes, sino con las potencias del G-7, como los Estados Unidos, Alemania, Francia o Japón", subrayó el especialista del centro de estudios internacionales.

Sin riesgos
En opinión de Castro, en cambio, la Argentina seguirá siendo parte del G-20 y no corre riesgo su membresía a pesar de la nacionalización de YPF o el proteccionismo.

"Son medidas de política interna que no afectan su condición estructural de productor mundial de alimentos, condición que, en la década del noventa, fue decisiva para que sea parte integrante del bloque", dijo el ex diplomático argentino.

"El G-20 se creó a finales de los 90 como una instancia destinada a coordinar a las principales potencias económicas con otras 13 naciones emergentes consideradas sistemáticamente relevantes, la Argentina entre ellas por ser uno de los grandes productores mundiales de alimentos", recalcó el experto.

En cuanto a la posibilidad de ser apercibida, como impulsan sectores de la Unión Europea, especialmente España, Castro sostuvo que ello podría descartarse. "La agenda del G-20 pasará por cuestiones como la crisis en Europa, cómo fortalecer el crecimiento mundial, la valuación de la moneda China y el presupuesto 2013 de los Estados Unidos de América", concluyó Castro. (DyN)